ABASTO

El colapso de la avenida 520: radiografía de la crisis vial en el Oeste Platense

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Miles de vecinos de los barrios del oeste que a diario deben trasladarse hacia el centro platense, ya sea en micro o en auto, para cumplir con sus quehaceres cotidianos como el estudio o el trabajo pusieron de manifiesto la odisea que representa cumplir ese trayecto. En Abasto por ejemplo cuentan que en los horarios pico un viaje en auto puede demandar unos 45 minutos, mientras que la tradicional opción del micro que aquí es ofrecida por la Línea Oeste demanda unos 75 minutos. En uno y otro caso estos extensos viajes pueden resultar estresantes y reflejan el colapso de una de las vías de comunicación más importantes de la ciudad: la avenida 520. A continuación, desmenuzamos algunos de los factores que más preocupan a los usuarios en torno a la problemática del tránsito.

Un semáforo en cada esquina

No hace más de un mes instalaron en 520 y 169 un semáforo con vistas al ordenamiento del caos vehicular que presentaba ese tramo de Melchor Romero, donde ahora los vecinos gracias a esa medida gozan de mayor seguridad vial. Desde entonces se produce en dicha esquina la formación de largas colas de vehículos que permite dimensionar el crecimiento del tráfico vehicular en la zona.

Este panorama se replica en la mayoría de los semáforos desde la Ruta 2 en Abasto hasta la Avenida 137 en San Carlos. Es común observar en ese trazado de más de 10 kilómetros que los automovilistas deban esperar a que los semáforos den hasta dos ó tres vueltas para poder avanzar.

Los ordenadores se convirtieron, por lo tanto, en un indicador de la saturación de una avenida que hasta hace diez años, antes del ensanche en Romero y Abasto, presentaba un caudal de circulación considerablemente menor.

Cabe remarcar que todavía existen viejas demandas vecinales por la instalación de semádoros en otros puntos de la avenida, por ejemplo en 520 y 203.

Ir en auto: demoras, accidentes y atentado al bolsillo

Un vecino de nombre Sebastián sostuvo que el trayecto de Abasto a La Plata en auto “es un calvario: muchos semáforos, muchos autos y camiones, hay desorden por el cual todo el tiempo estás expuesto a chocar o a que te choquen. Todo eso hace que el viaje a la zona de Plaza San Martín sea de 45 a 50 minutos”.

El joven añadió que “encima no encontrás lugar para estacionar, y si lo encontrás, después de dar mil vueltas, tenés que pagar el Estacionamiento Medido o darle algo de dinero al trapito.

“A eso, sumá que esta nueva dinámica del tránsito hace que gastes más combustible, que está cada vez más caro”, expresó.

“Otro problema son los conductores imprudentes. Por ello es cada vez más común toparse en el camino con algún accidente vial, en ciertas ocasiones trágicos”.

En sentido, sostuvo que “las motos representan problema grave porque muchas veces sus conductores no sobreviven a los choques”.

El karma de los camiones

Uno de los grandes escollos para transitar con fluidez y tranquilidad sobre la Avenida 520 es el exceso de tránsito pesado debido a varias razones: el crecimiento en los últimos años de la actividad económica de la zona, el crecimiento poblacional, la comunicación con las rutas 2 y 36, y la conexión directa con las áreas portuarias y petroleras de Berisso y Ensenada.

Hace tres años los vecinos de Tolosa advirtieron que la apertura de la circulación de camiones de gran porte provocaría un serio impacto de tránsito y ambiental para la Región, lo cual hoy puede decirse que tales previsiones son una realidad si se tienen en cuenta la insufrible obstrucción vial y la emanación de gases contaminantes que causan estos enormes rodados.

El factor social: los piquetes

La delicada situación social por la que atraviesa el país en sus esferas más sensibles como la economía, la educación y los servicios públicos llevó a que tanto en La Plata como en los barrios se reproduzcan en cualquier lugar, día y horario las protestas callejeras bajo la modalidad de piquete.

Reclamos por aumento de salarios, cortes de luz, despidos en fábricas o pedidos de “justicia” son moneda corriente y se constituyen como factor que contribuye al desorden de tránsito en la Región.

El ocaso de los micros: un sistema obsoleto

La Junta Vecinal por la Vuelta del Tren La Plata-Brandsen analizó días atrás que la puesta en marcha del tren eléctrico entre La Plata y Constitución implicará que llegue más rápido a destino un pasajero que se desplace desde el centro platense hacia la Ciudad de Buenos Aires que otro que viaje en micro desde El Peligro, Abasto o Romero hacia La Plata.

Esta forma en que quedará expuesta la crisis el transporte público local se deduce a partir de que el tren eléctrico unirá a ambas capitales en 45 minutos, mientras que un pasajero que aborda un micro en Abasto para ir a trabajar o estudiar a La Plata promedia un traslado de 75 minutos.

Uno de los puntos críticos del servicio que brinda la Línea Oeste es la floja frecuencia de las unidades. Pero, tal vez, incrementar la cantidad de micros en circulación lleva a suponer a priori una sobrecarga aún mayor de la avenida.

Debe agregarse a esto una serie de calamidades y maltratos propios de este servicio como el mal estado de los rodados, las largas esperas en las paradas y el hacinamiento (viajar como ganado).

Javier, un vecino que habitualmente aborda el ramal 14 en Abasto para ir a su lugar de trabajo en la zona del Hipódromo, relató que “me subo a las 7:10 hs. para llegar a 1 y 44 a las 8.25 hs.”. Explicó que “es un micro que va repleto, ya en Olmos se llena” y que “en paradas del barrio San Carlos muchas veces no frena porque va muy lleno, entonces la gente queda pagando, con la mano levantada y a las puteadas”.

Marcelo, por su parte, contó: “A las 15.10 tomo un micro de la Línea 215 en Diagonal 80 que me deja en Abasto a las 16.25 hs.”. En ese caso, cuyo recorrido es similar al del Ramal 15 de la Línea Oeste, dijo que “me pasea por la zona de la Terminal de Ómnibus y sólo para llegar a La Cumbre tarda casi 40 minutos”.

Casos estresantes

La odisea de viajar a La Plata desde los barrios del oeste puede ser todavía peor cuando el destino es la zona del Bosque, adonde todos los días se trasladan cientos de estudiantes universitarios de distintas carreras.

Natalia, alumna de Ciencias Naturales, aseguró que para llegar en auto desde Abasto a la facultad, ubicada en 60 y 122, demora unos 50 minutos, mientras que en micro tarda casi 90 minutos “porque debe hacerse un trasbordo en el Centro”.

Natalia explicó que “ir en auto también es traumático por la gran cantidad de coches y camiones y por la infinidad de semáforos que hay en 520 y también en la avenida 122″. “El tránsito te produce estrés”, resumió.

Sobre este recorrido periférico debe señalarse que la angosta Avenida 122 funciona como un cuello de botella al recepcionar tránsito pesado derivado de las avenidas 520 y las zonas industriales de Berisso y Ensenada, además del caudaloso flujo de vehículos por su cercanía con el centro platense.

Estas condiciones viales provocan, por ejemplo, que el tramo de 520 y 13 hasta 60 y 122 pueda demandar a los automovilistas entre 20 y 30 minutos según el horario.

Un panorama simililar sufren otros vecinos de Abasto que acuden a la Facultad de Periodismo y a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ubicadas en las inmediaciones del Bosque.

Para estos casos, el viaje también promedia los 50 ó 90 minutos según se use un auto o el obsoleto sistema urbano de transporte.

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