Facebook

DestacadaEl paísEntrevistasEspectáculosImagen CentradaPolicialesSociales
HABLAMOS CON ULISES JAITT

A dos años de la muerte de Natacha Jaitt, la investigación está paralizada

A dos años de la muerte de Natacha Jaitt, la causa que investiga su muerte, que está en manos de la fiscalía general de San Isidro, se encuentra paralizada. En este marco, mañana se realizará una marcha en Capital Federal para exigir justicia y Oeste Platense dialogó con su hermano, Ulises Jaitt, para conocer las últimas novedades del caso.

La madrugada del 23 de febrero de 2019, Natacha fue encontrada muerta en el salón de fiestas Xanadú, ubicado en Villa La Ñata, Tigre. Había ido a ese complejo para reunirse con dos empresarios, Raúl Velaztequi Duarte y Guillermo Riconi, con el fin de negociar las condiciones para realizar presentaciones en el lugar.

Cuando el personal de salud llegó a lugar, la actriz y modelo se encontraba desnuda y sin signos vitales. De acuerdo a la autopsia, el causal de su muerte fue una falla multiorgánica y las pericias finales detectaron presencia de cocaína en sangre, contenido gástrico y vísceras.

No obstante, la justicia nunca respondió el pedido de exhumación y análisis de fibras capilares de la familia, elemento que determinaría si fue drogada o no.

Tanto su hermano, Ulises Jaitt, como Alejandro Cipolla, el abogado que la representaba, acompañaron la hipótesis de asesinato de la modelo dadas las decenas de incongruencias sobre lo que sucedido esa noche, sumado a las denuncias de amenaza de muerte que había recibido.

«La causa está totalmente paralizada, me animaría a decir ‘cajoneada’, no hay ningún avance. Hace un año desbloquearon la tablet, costó mucho», comentó Ulises a este medio.

«Tuvimos que hacer presentaciones, comparar con otras causas donde había dispositivos desbloqueados y decíamos ¿por qué acá no? Un ejemplo fue la causa de Báez Sosa, a los celulares de los rugbiers los desbloquearon al toque», agregó.

En este sentido, Ulises precisó: «Lo loco es que mientras veíamos lo rápido que habían desbloqueado los dispositivos, a nosotros nos decían que había que mandar la tablet a Brasil, que salía 25 mil dólares. Ahí hicimos una presentación y tuvieron que desbloquearla, después de un año y de la vergüenza de quedar expuestos».

El hermano de Natacha también se refirió a la causa que investiga la muerte de Diego Maradona, que está en manos de la misma fiscalía. «En la causa Maradona no paran de imputar gente, no paran de llamar a declarar a todo el mundo, falta que llamen a Dieguito Fernando. Van con una velocidad impresionante. ¿Por qué? Porque es Maradona, porque le metió un gol a los ingleses, porque es hombre», opinó.

«¿Y mi hermana no porque es mujer? Ahí queda muy claro cuando una fiscalía quiere avanzar en una causa y cuándo no», objetó. En tanto, en cuanto a si los perito encontraron o no algo en la tablet, nada se sabe. «Pasó un año del desbloqueo y nadie nos llama para decirnos ‘no encontramos nada’ o ‘sí’. Nada, nadie me llamó», contó Ulises.

En esta línea, el conductor de radio cuestionó: «Desbloquearon la tablet y quedó ahí, pedimos la exhumación para hacer análisis del cabello y determinar si hubo algún veneno o alguna droga y no hay respuesta. Es joda«.

 

RED DE PEDOFILIA

En los últimos meses de su vida, luego de que de destaparan los abusos en Independiente,  Jaitt había denunciado públicamente la existencia de una gran red de pedofilia en la que estaban involucrados periodistas, políticos, religiosos, actores, conductores y productores de televisión. Poco después, comenzó a recibir amenazas de muerte.

«Hay gente poderosa detrás, seguramente habrán puesto plata y por eso es una causa que no hay que investigar. Es una causa donde hay piedras, donde está todo pantanoso, y no se puede luchar contra un sistema corrupto», consideró su hermano, y agregó: «Yo no puedo hacer más nada desde mi lugar».

Asimismo, añadió: «Del lado judicial nosotros no tenemos ninguna esperanza. El que puso el lugar (Xanadú) facilitó el consumo de estupefacientes, se cometieron delitos graves por los que nadie quedó imputado. Están todos vivitos y coleando los que estuvieron esa noche».

«Después hay un testigo que dijo que el dueño del lugar le quiso vender una mujer a la tarde, antes de que llegue Natacha. ¿Eso no es proxenetismo? Hay diez mil irregularidades», explicó.

Respecto al día a día sin Natacha, expresó: «Cada uno lo vive a su manera, es terrible. Ellos (sus sobrinos) perdieron a su mamá, yo a una hermana. Es algo que se vive por dentro, bastante groso. Y es algo que vamos a llevar hasta el fin de nuestros días, el dolor de no tenerla».

«Es algo que no se puede explicar, un sentimiento muy doloroso con el que se vive. Un puñal en el corazón», concluyó Ulises. En tanto, mañana llevarán a cabo una marcha para pedir justicia en la Plaza Zapiola, situada en Mariano Acha al 2000, Capital Federal. La familia invita a quienes deseen participar a concentrarse a partir de las 11.

 

Flyer de la marcha.