La Ciudad
POR PROBLEMAS TÉCNICOS

ABSA auditará la Planta Potabilizadora de Agua que reacondicionaron Vidal y Macri

La empresa de servicios de agua y cloacas de Estado bonaerense (ABSA) firmó junto a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) un convenio de colaboración para auditar técnicamente la Planta Potabilizadora de Agua Donato Gerardi, obra reacondicionada en abril de 2019 por la gestión de María Eugenia Vidal, que, según la compañía, presenta graves problemas técnicos desde hace varios meses.

 

 

La firma del convenio, rubricado en la Universidad de Buenos Aires, se realizó ante la presencia del presidente de ABSA, Germán Ciucci; el vicepresidente, Roberto Rojas, y el Decano de la Facultad de Ingeniería, Alejandro Martínez, y pone a disposición los conocimientos y recursos de la casa de altos estudios para el mejoramiento del servicio de agua y cloacas en la provincia de Buenos Aires.

Asimismo, el acuerdo lleva adelante una auditoría completa sobre la reingeniería de la Planta Potabilizadora Donato Gerardi de Punta Lara, Ensenada, en donde se determinará las condiciones en que se encuentra y las recomendaciones para su óptimo funcionamiento para abastecer de agua potable a los vecinos y vecinas de Ensenada, Berisso y parte de La Plata.

Ambas partes destacaron la importancia del trabajo conjunto, como una relación estratégica a largo plazo, que servirá para mejorar los procesos de producción, calidad y distribución de agua y saneamiento que brinda ABSA en la provincia de Buenos Aires.

Por otra parte, y en virtud de la continua auditoría de obras para mejorar el servicio, ABSA recientemente detectó graves irregularidades en la construcción del Acueducto Norte, obra con la que la gestión de Vidal prometió terminar con los problemas de provisión de agua de unos 30 mil vecinos de Gonnet y Villa Castells en La Plata, e inició el proceso de desvinculación de la UTE constituida por Coninsa SA y Mario Caroleo SA por incumplimiento.

El conducto, que nunca pudo ser operada a tal fin, "generó un constante gasto en reparaciones inconducentes que obligaron a reducir su operatividad", sostuvo ABSA.

La obra, iniciada en julio de 2017 con una inversión de 83 millones de pesos, prometía terminar con las dificultades que presenta el servicio de agua potable para los usuarios de la zona norte de La Plata, continúa presentando graves irregularidades de carácter permanente que imposibilitan servir a los usuarios destinatarios de la obra.

El monto de las reparaciones excede los 53 millones de pesos sin que ninguna de ellas garantice la correcta operación del conducto. Muy por el contrario, la fragilidad de la cañería nunca permitió su funcionamiento pleno.

 

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