ROMERO

Con los pibes no: drástica reducción de cupos en el comedor de la Escuela Nº 86 de Colonia Urquiza

Pese a los 9.000 millones de pesos en asistencia social que anunció la gobernadora María Eugenia Vidal, los ajustes en los comedores de las escuelas parecieran ser una realidad irrefutable y con graves efectos en nuestra región, paradójicamente la más rica en cuanto a la producción de alimentos en toda el área de la capital provincial.

Tal es así que en la Secundaria Nº 86 (hasta hace una semana Nº 40) de 492 y 186, Colonia Urquiza, adonde concurren unos 400 adolescente todos los días, muchos de ellos hijos de humildes trabajadores de la tierra, los cupos del comedor se redujeron de manera notable a 118 niños, problemática que obligó a las autoridades a dar aviso a los padres y a tener que reordenar el cronograma de alimentación teniendo que dejar a muchos chicos sin el plato de comida que recibían hasta hace unas semanas.

Dan cuenta de ello un afiche colgado en la puerta del salón que en vez de estar repleto de pibes disfrutando de su almuerzo se encontraba cerrado. “Tenemos un comedor, pero no alimentos, ni desayuno, almuerzo, ni merienda ¿Quién no tiene hambre?”, fue el mensaje.

Pero eso no fue todo. En uno de los pizarrones se pudo leer un comunicado durísimo: “Sres. Padres. A partir de esta semana sólo podrán almorzar en el comedor los alumnos que tengan contraturno u horario extendido, debido a la reducción por el cupo de comedor que posee la escuela; 118 cupos para 400 alumnos”.

La novedad del drama en el comedor de este colegio, que hace unos meses fue remodelado a nuevo, causó tal malestar que llevó a personas allegadas a la comunidad educativa a dar conocer la situación.

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