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Miércoles, 21 de octubre de 2020
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UNA CASA EN 24 HORAS

El Astillero y la UNLP desarrollarán la primera impresora 3D de viviendas

El Astillero Río Santiago y la Facultad de Ingeniería de Universidad Nacional de La Plata (UNLP) firmaron un convenio para el diseño y prototipado de una impresora 3D que construirá casas a una gran velocidad. En esta línea, Oeste Platense dialogó con Denis Vilardo, secretario de Interior de ATE Ensenada y partícipe del proyecto.

En un contexto en que, de acuerdo al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, hay cinco tomas de terrenos por semana, Ariel Basteiro, presidente del Astillero Río Santiago, Marcos Actis, vicepresidente de la UNLP y Martín Frene, decano de la Facultad de Ingeniería, firmaron el convenio para comenzar con el desarrollo del primer prototipo de una impresora de estas características fabricada en Argentina. 

Al respecto, Vilardo explicó: «Lo que está por empezar a construirse es el prototipo de la máquina, que es un pórtico que tiene un desarrollo de software de impresión. Una vez que esté en funcionamiento, puede dar una respuesta bastante rápida a los problemas más críticos de la crisis habitacional que hay; se trata de una máquina que es escalable, con el astillero podríamos hacer varias».

En tanto, el especialista e impulsor de la iniciativa también indicó que la máquina que se desarrollará conjuntamente con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) está pensada para que la use el Estado para brindar soluciones habitacionales a la comunidad.

Por su parte, el director del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA-UNLP), que llevará adelante el proyecto, Pablo Ringegni, detalló acerca del funcionamiento: «Sobre el pórtico se monta un puente que une ambas columnas, con un carro que debe desplazarse hacia ambos lados. A su vez, todo el puente debe poder ascender y descender».

«Más allá de que se la supervise, funciona de manera autónoma ya que todos los movimientos pueden ser diseñados con mecanismos comandados por una unidad digital de control programable, garantizando la practicidad y funcionalidad de la máquina. A la vez, sobre el carro va montado el cabezal donde se ubican las boquillas que irán vertiendo la mezcla cementicia con la consistencia adecuada para evitar desmoronamientos y aplastamientos del material durante el proceso de fabricación de la casa», precisó el responsable de GEMA, y agregó: «A medida que el cabezal pasa una y otra vez, va vertiendo el material en capas formando las paredes que estructuran la casa».

En el ambicioso proyecto están trabajando personas de distintas edades y generaciones, que se encuentran muy motivadas. «Están trabajando operarios que están al borde de la jubilación, inclusive hay uno que ya está para jubilarse pero se va a quedar para seguir desarrollando este proyecto. También trabajan ingenieros que tienen cuarenta años y técnicos jóvenes; tenemos dos estudiantes que forman parte de todo lo que es la programación de la máquina, que empezaron a ver cómo se desarrollaba esto en Astilleros cuando recién arrancaban y hoy están a punto de recibirse de ingenieros; el grupo de trabajo tiene distintas generaciones que han visto distinta tecnología», indicó Vilardo.

El plan comenzó a gestarse entre fines del año pasado. Respecto a su objetivo, el secretario de Interior de ATE Ensenada señaló que «la idea es que la máquina se pueda desarrollar en el sistema constructivo para que pueda abordar tanto el déficit habitacional como otras emergencias».

«Estamos trabajando también en la posibilidad de incorporar algunos kits que tiene que ver con la realidad de las tomas o la urbanización de barrios populares. Tratamos de brindar una solución a una parte de la realidad social: el problema de la vivienda en Argentina es una deuda que sufren millones de compatriotas», valoró Vilardo. 

Al ser consultado por si la máquina sustituirá la mano de obra requerida para la construcción de viviendas, afirmó que, por el contrario, «generará más puestos de trabajo en el sector de la construcción», y ejemplificó: «Lo único que hace la máquina, es el contorno de los setenta metros cuadrados de la casa, entonces eso multiplica muchísimo la mano de obra porque necesitas agrimensores para medir; gente para nivelar el terreno; para hacer el piso; para poner los azulejos, puertas y ventanas».

Según el dirigente de ATE, con dos máquinas en un mes se puede hacer un barrio. «Al ponerle este acelerador, se generan más puestos laborales», destacó. De resultar exitoso el prototipo, la mega impresora será distribuida a todo el país para adaptarse a las realidades de cada región y brindar soluciones concretas.