Facebook

La Plata, lunes 28 de Septiembre de 2020
14°
DestacadaOlmosSin categoría
José Lescano tiene 50 años y, desde que comenzó la cuarentena, los días martes, jueves y viernes cocina en el comedor "Pan de Vida", ubicado en 184 entre 37 y 38. En dicho lugar, prepara más de 250 raciones de comida para las distintas familias del barrio.

El comedor «Pan de Vida» necesita ayuda para seguir funcionando

Por: Andrés García.

José Lescano tiene 50 años y, desde que comenzó la cuarentena, los días martes, jueves y viernes cocina en el comedor «Pan de Vida», ubicado en 184 entre 37 y 38. En dicho lugar, prepara más de 250 raciones de comida para diversas familias del barrio.

En un contexto de crisis económica y social, tres días por semana el centro asistencial localizado en Lisandro Olmos le da de comer a alrededor de 55 familias numerosas que por cada una suman entre ocho y diez personas. Las comidas que preparan en su mayoría son guiso y tallarines, entre otras.

«Son familias numerosas las que vienen a buscar el plato de comida, tenemos una que esta compuesta por 12 personas», destacó Lescano en diálogo con Oeste Platense.

Asimismo, el referente del comedor remarcó: «Desde el municipio nos dan solamente dos pollos para cocinarle aproximadamente a 150 personas, si no es gracias a la solidaridad de los vecinos no llegamos a cocinarle a todos».

Con un estricto protocolo de distanciamiento social y uso de tapabocas, los vecinos se acercan al centro asistencial y retiran su vianda, cuidándose de no generar una aglomeración que pudiera provocar contagios del COVID-19. En este marco, pese al difícil momento que están atravesando, Lescano se las arregla para tratar de que cada persona tenga un plato caliente en la mesa de su casa.

¿Que necesitan para seguir funcionando?

Según los voluntarios, el comedor necesita utensilios de cocina y ollas para poder preparar las diferentes comidas, ya que las que tienen son prestadas por el grupo «Mujeres del oeste», una entidad que también se encarga de ayudar a los más vulnerables de la zona.

Por otro lado, lo que escasea es la comida, motivo por el cual piden a los comercios o instituciones que les donen verduras, carnes, pollos y alimentos no perecederos para poder seguir realizando las ollas populares.

Finalmente, también se necesitan donaciones de frazadas y ropa para las personas que tienen muy poco abrigo y sufren el frío del invierno. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse con Lescano al teléfono (221) 3109231.