TurfDestacada
CIENTOS DE TRABAJADORES AFECTADOS

Formosa, la única provincia en la que el turf nunca se habilitó

Desde marzo de 2020, fecha en que se estableció el aislamiento social, preventivo y obligatorio por Decreto Nacional, el turf está inhabilitado en Formosa. La situación es desesperante: para cientos de familias que viven de la actividad, cada día se hace más difícil seguir sosteniéndose, por lo que Oeste Platense dialogó al respecto con Víctor Palma, organizador de carreras cuadreras de aquella provincia.

 

La pista del Club Hípico San Antonio

 

En tierra de Gildo Insfrán, el turf es el último orejón del tarro: eso quedó reflejado en las medidas que se tomaron desde principios de año. Bingos, casinos, teatros y demás actividades fueron habilitadas, pero la hípica no.

"En Formosa estamos sin poder trabajar desde que comenzó la pandemia hace un año y medio. Hay gente que se quedó sin laburo. Jockeys, vareadores y compositores que hoy directamente se están dedicando a otra cosa", detalló Palma a este medio.

Allí el turf es regulado por el Instituto de Asistencia Social (IAS), que tiene a la cabeza a Edgar Pérez. Desde su suspensión, los trabajadores de la industria enviaron allí cartas, mensajes y llamados; pero nada surtió efecto.

"Acá tenemos un caso especial: se están flexibilizando de a poco todas las actividades pero el turf todavía no. Ahora hace un mes se habilitó el casino, que es un lugar cerrado, y a nosotros que pedimos volver y que formamos parte de una industria que genera mucho empleo todavía nada", se lamentó Palma.

El turf, vale remarcar, es una actividad única que emplea mano de obra no calificada e irremplazable: se estima que es fuente laboral de 80 mil familias a nivel nacional.

"La gente que vive de esto no aguanta más porque no tiene trabajo, toda su vida se especializó en esto y no sabe otra cosa más que trabajar con un caballo, que por cierto es un gran oficio", dijo el propietario y organizador al respecto.

En este marco, jockeys, entrenadores y demás trabajadores de la industria impulsaron una campaña en las redes para pedir la pronta reapertura del hipódromo y los clubes hípicos.

Así, y tras presentar protocolos de seguridad e higiene para poder volver a correr, los burreros formoseños esperan que el Gobierno los escuche y que se habilite el turf, una pasión impulsora de la economía regional y que cada vez cuesta más sostener.

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mas en:Turf