TurfDestacada
EFEMÉRIDE

Hace dos años, una tragedia expulsaba al haras Cumeneyén del Hipódromo local

Hace dos años, moría una potranca y resultaba herido un caballo, ambos del haras Cumeneyén, debido a una negligencia de la administración del Hipódromo platense, en ese entonces a cargo de José Malbrán.

 

 

El 6 de octubre de 2019 un grupo de operarios derribaba la antigua torre de telecomunicaciones del circo hípico local; que medía casi cien metros. La mole de hierro cayó sobre boxes donde se encontraban alojados los equinos del haras Cumeneyén, provocando una tragedia.

La iniciativa de derribar la torre, que fue instalada en los años '90 por la entonces Empresa Hípica Argentina y que había quedado obsoleta, fue idea de la administración de Malbrán.

"La torre, decían, como estaba torsionada se convertía en un peligro. La idea del administrador era hacerla caer hacia el lado de la pista. En ese entonces el hipódromo ya no tenía la maquinaria que se hubiera necesitado para reparar los daños que iba a hacer esa antena cuando cayera", detalló un trabajador presente al momento de los hechos.

"Si hubiera caído en la pista iba a romper hasta el contrapiso. Esa torre funcionaba cuando se hacían los enlaces de apuestas con el centro de cómputos de San Isidro, y después dejó de funcionar. La gente que la hizo caer tampoco tomó las precauciones de calcular dónde iba a caer y pasó lo que pasó", añadió.

 

LA PALABRA DEL PROPIETARIO

En diálogo con este medio, Nicolás Tartaglia, propietario del haras, rememoró: "Sufrimos la negligencia de la antigua administración. A raíz de la caída de la antena en la villa hípica murió una potranca y se nos lastimó otro caballo que esa semana iba a correr en el hipódromo de Palermo. Lo peor fue la muerte de la potranca, porque se le cayó el techo encima y la partió al medio".

Si bien iniciaron acciones legales e hicieron los reclamos correspondientes al reclamo, a dos años de la tragedia no hay soluciones. "Tuvimos algún acercamiento, alguna reunión con la actual administración. Pero nunca llegamos a concretar nada, nunca llegamos a buen puerto. Por eso continuamos por la vía judicial", señaló Tartaglia.

El incidente, provocó que tomaran la drástica decisión de no presentar caballos nunca más en el Hipódromo local. "Hoy estamos corriendo en Palermo y San Isidro y cuidando en Palermo; siendo un haras y una caballeriza muy identificada con el Hipódromo de la Ciudad. Pero no tenemos intención de volver mientras siga así, en este constante deterioro", concluyó el propietario.

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mas en:Turf