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EL ÍDOLO DEL TURF

Jorge Valdivieso: sus comienzos, anécdotas y su amistad con Diego Maradona

Por: Agustina Tittarelli.

 

Jorge Valdivieso tiene 64 años y se mueve entre sus compañeros y el público como uno más. Sin embargo, "El Rubio" es un ídolo viviente del turf nacional: es el jockey argentino con más carreras ganadas en la historia. Oeste Platense estuvo con él y dialogó acerca de sus comienzos, su Mendoza natal, sus anécdotas y su presente como comisario deportivo en San Isidro.

 

Jorge Valdivieso antes de correr su última carrera, en diciembre de 2007

 

Oriundo de General Alvear, Mendoza, ni en sus sueños más lejanos hubiera imaginado convertirse en lo que es hoy. "Tuve muchos sueños, pero se me cumplieron muchos más de los que soñé", confesó.

"El Rubio" llegó con su familia a Buenos Aires, con 12 años y la esperanza de tener una mejor calidad de vida. "Nada que ver con el turf y los caballos de carreras. Andaba solamente en el caballo que araba, que tiraba del sulky. Yo pensaba que sabía andar a caballo, y cuando subí a un pura sangre me di cuenta que no", contó entre risas.

Quien lo inició en la disciplina ecuestre fue el marido de su hermana. "A mi cuñado le gustaban las carreras, tenía algunos contactos y amigos que iban y me decían que tenía físico de jockey, porque era chiquito. Así empecé", aseguró.

Con la negativa de su madre, que estaba preocupada por los riesgos de la profesión, empezó.

 

SUS INICIOS EN LA ESCUELA

Valdivieso ingresó a la Escuela con dudas y esperanzas, pero sobre todo sabiendo que debía perseverar a cualquier costo. Alejandro Luiggi era uno de los profesores a cargo.

"Éramos unos cuantos alumnos en la Escuela. Cuando nos llamaban a montar llamaban por orden alfabético, porque había sólo 6 caballos. Y yo con el apellido con V, que no me ayudaba mucho, terminaba la clase y no había montado nunca", contó.

"No sabía por qué no me hacían montar. Hasta que un día, con una vergüenza bárbara, le pregunté a Alejandro y me dijo que no porque iba a ser alto y pesado", recordó.

No obstante, el joven Valdivieso hizo caso omiso y siguió yendo a la Escuela. Nunca pudo montar, ya que no se lo permitían; hasta que llegó el día del examen.

"Nos avisaron que iban a tomar la prueba, y cuando llegó la fecha se enfermó el profesor Alejandro, no sé si le agarró gripe o fiebre. Cuestión que faltó y tuvo que ir a tomar el examen (Irineo) Leguisamo. Era una prueba desde gateras, y el que salía bien iba a salir. Estaba parado ahí con todos los chicos, llegó a la V y me nombró, yo no sabía cómo subir a un caballo. Pero me aceptó y ahí me dio el visto bueno como para empezar a correr", señaló quien, con los años, se convertiría en "el señor de la fusta".

Sin embargo, Valdivieso insiste con quitarse mérito y asegura que él no hubiera podido ser sin la ayuda de los demás. "Hubo mucha gente que me ayudó, que estuvo muy cerca de mí. Tuve buenos comienzos porque tuve mucha gente que más allá de salía bien o mal tenían buena onda y me ayudaban para mejorar carrera tras carrera", afirmó.

Con el visto bueno de Leguisamo, la negativa de su madre y la ilusión en el pecho, inició una deslumbrante carrera que terminó en diciembre de 2007 cuando decidió bajarse del caballo. "La primera carrera la perdí de hocico y la primera que corrí con jockeys profesionales la gané", recordó.

 

DISCIPLINA Y PRIVACIONES

"Mi problema era la altura; soy alto para esta profesión", dijo Jorge, quien coincidió con que el sacrificio más grande de un jockey es mantener el peso.

"Correr es lindo, muy lindo. Pero la parte más difícil es la física, porque no es sólo hacer ejercicio o estar en buen estado, también tenés que dar el peso. Hoy en día tengo 12 kilos más del último día que corrí, pese a cuidarme y hacer muchas cosas", manifestó.

Y es que la vida de un jockey gira en torno a las carreras: acostarse temprano y sin comer, correr varios kilómetros abrigado como un esquimal y otras estrategias para perder kilos son parte de la cotidianidad de los profesionales.

"Te perdés de muchas reuniones, de bautismos, de fiestas, de los cumpleaños de tus hijos. Yo llegué a un punto donde tuve que tomar la decisión de no correr más porque ya no tenía más motivación para mantener ese sacrificio. En lo único que pensas es en la balanza", confesó.

En cuanto a su presente familiar, Valdivieso agradeció tener más tiempo. "Mis hijos ya están un poco más grandes, ahora disfruto de mi nieta Lola y de muchas más cosas que antes no las podía disfrutar", expresó.

También agradeció que sus hijos no hayan seguido el legado que fundó: "No es una profesión mala, pero no me hubiera gustado ver a un hijo mío arriba de un caballo. Tuve muchas rodadas, muchas fracturas, más de 15. Sería difícil ver competir a un ser querido".

 

TRIUNFOS Y ANÉCDOTAS

Pese a ser el jockey argentino con más carreras ganadas en la historia una actividad en la que siempre triunfaron extranjeros, "El Rubio" mantiene la humildad y asegura que se le cumplieron "más sueños de los que soñé".

Entre sus logros, se destacan: haber ganado 5 veces el Gran Premio Nacional (G1); dos veces el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1); dos veces el Gran Premio Latinoamericano (G1); una vez el Gran Premio Jockey Club (G1), dos veces el Gran Premio Dardo Rocha (G1); cinco veces el Gran Premio de Honor (G1) y una vez el República Argentina (G1).

También obtuvo la Triple Corona en 1996 y se consagró ganador ocho veces de las estadísticas en el Hipódromo de San Isidro y cinco en el Hipódromo de Palermo.

Al ser consultado sobre si tuvo algún caballo favorito, Valdivieso indicó: "He tenido la posibilidad de correr muchos caballos buenos y competir en los grandes premios. Cada caballo me ha dejado una alegría o satisfacción distinta".

No obstante, entre sus preferencias destacó a Mat Boy, un alazán que se consagró como mejor fondista y que sin rivales argentinos; fue enviado a competir a Estados Unidos.

Con él ganó el Widener Handicap (G1) en 1983. Ante los ojos de sus colegas estadounidenses, el triunfo era inexplicable: nadie podía entender cómo el animal había ganado de esa manera con tan poco tiempo de adaptación.

 

 

"Al caballo lo iba a correr Cordero, un jockey muy importante de allá de Estados Unidos, pero pedía una plata extra y no pudo ser. Ahí me dijo Bani (el cuidador) que iba a ir yo. Fuimos, corrimos y ganó el caballo por cuatro cuerpos. No podían creer que fuésemos todos argentinos y ganaramos de esa manera siendo la primera vez que corríamos ahí. Después corrimos otro Premio y ganamos por doce cuerpos. No entendían nada", explicó Valdivieso.

Pensando en un probable caso de doping, alguien los denunció y ese mismo fin de semana un grupo de agentes del FBI (la inteligencia estadounidense) irrumpió en el stud.

"Mat Boy ganó el sábado, el domingo estuvimos en el stud muy temprano, hicimos todo lo que teníamos que hacer y el lunes llegamos. Cuando llegamos el lunes eran seis, ocho hombres; todos grandes y altos. Encima de nosotros ninguno hablaba el idioma, ni papá decíamos. Hablaban como enojados, no sabía que pasaba; hasta que llegó el traductor. Nos explicaron que iban a sacarle sangre al caballo para hacerle análisis, que después resultaron negativos. No tenía nada", rememoró.

Luego de consagrarse ganador de varios e importantes premios, Mat Boy volvió a la Argentina para ser padrillo en el hoy desaparecido haras La Biznaga, donde sirvió hasta 1999. El alazán tostado vivió 28 años y murió, casualmente, el año del retiro de Valdivieso.

 

SU AMISTAD CON DIEGO MARADONA

En la web circulan varias fotos del astro del fútbol abrazado a Jorge Valdivieso. Y es que en su retiro del fútbol profesional, Diego Maradona descubrió otra pasión: el turf.

 

 

"Diego un día vino acá (a San Isidro) y le gustó. Pasó por el cuarto de jockeys y le regalaron una fusta. Después se le dio por comprar un caballo y ganó debutando conmigo; así empezó la amistad", relató "El Rubio".

Maradona fue propietario del stud La Bombonera: sus caballos corrieron con esos colores. Midri y Diegol fueron los más destacados. Ganó cuatro carreras con Persuasivo Fitz, el caballo que les había regalado Juan Carlos Bagó y que fue montado únicamente por Valdivieso.

Asados y partidos con entrenadores, jockeys y peones formaron parte de la cotidianidad del "Diez" durante un tiempo. "Transpiré como si hubiese jugado una final del mundo. Desde que estoy en esta actividad he aprendido un montón de cosas. Aprendí lo difícil que resulta ganar una carrera. Yo compré una ilusión, yo vivo ilusionándome. Esto no lo voy a olvidar”, comentó Maradona en aquel entonces.

Valdivieso lo recordó generoso y cercano: "Yo me había quebrado tibia y peroné y me fue a ver al sanatorio. Siempre me llamaba para ver cómo estaba. Todos lo conocemos como jugador de fútbol, pero era una persona muy normal, un tipo espectacular que podría estar tranquilamente acá con nosotros. Él y la señora, Claudia, un fenómeno. Le pidiéramos lo que le pidiéramos él lo hacía".

 

SU PRESENTE EN SAN ISIDRO

Luego de un tiempo en la "cuida", Valdivieso ahora se desempeña como comisario deportivo en el flamante hipódromo de San Isidro.

 

 

"No pensé que era tan difícil cuidar, hay muchas cosas que no podés manejar. El personal, los patrones, las pensiones, hay muchas cosas. Es muy bravo cuidar, porque hay decisiones que no dependen de vos", reconoció.

No obstante, "El Rubio" aseguró que no se arrepiente de nada: "No me puedo arrepentir de nada porque me fue muy bien en mi profesión. No pude estar tan cerca de nuestros hijos como tendría que haber estado cualquier padre normal, pero todo no se puede en la vida. Estoy muy conforme con todo, con como me ha ido y cómo me ha tratado la gente".

En esta línea, el ex jockey señaló que en el final de esa locura que fue su carrera, y que duró 33 años, se encuentra feliz y junto a su madre. "Está conmigo acá, me vino a ver. Le dije 'todo pasó. Terminamos bien, estamos juntos'. El turf es una de las cosas más lindas que me pudo haber pasado en la vida".

4 Comentarios

  1. Jorge Valdivieso es oriundo de Bowen, en el departamento General Alvear, en el sur de Mendoza. Me encanto la nota. Excellente.

  2. Un grande!!!
    Gracias por regalarnos un resumen de su vida !!!!

  3. Cada ves que te jugaba .me dejabas de garpe, aún así te reconozco como un grande del turf.....ja ja ja ja ....igual.....gracias Jorge

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