Facebook

El paísImagen ArribaPolicialesSociales
HOY

Juzgan al femicida de Úrsula por un hecho de violencia de género anterior al crimen

Matías Ezequiel Martínez, el policía bonaerense detenido por el femicidio de Úrsula Bahillo en la ciudad de Rojas, será juzgado hoy en una de las causas por violencia de género en la que había sido denunciado por una de sus ex parejas.

El juicio iniciará a las 12.30 y se realizará de manera presencial en el Juzgado en lo Correccional 1 de Junín, a cargo del juez Héctor Alberto Barbera. La acusación estará en manos de la fiscal de juicio de Junín, Fernanda Sánchez, y el acusado será defendido por un abogado particular, detallaron las fuentes.

En esta causa, Martínez está imputado de los delitos de «lesiones y amenazas agravadas». La causa se inició a partir de la denuncia realizada en 2017 por Belén Miranda, una de sus ex parejas, quien incluso había tenido contacto con Úrsula antes de que fuera asesinada.

 

La propia Miranda contó en varios medios de comunicación la relación violenta que tuvo con el ahora policía hace cuatro años. Lo acusó de ser un «protegido» de sus compañeros de la fuerza, y recordó el día que el golpeó y la amenazó con un arma.

«Una sola vez me agredió físicamente y fue lo peor que pasé en mi vida», dijo Miranda la semana pasada al canal C5N. Al recordar ese episodio, contó que Martínez llegó un mediodía a buscar su almuerzo y, cuando se dio cuenta que uno de sus hijos (de la mujer) se había orinado en la cama, empezó a gritar y a insultar, a lo que la joven le contestó que si no le gustaba que se fuera.

Según Miranda, la respuesta de Martínez fue agarrarla del cuello, tirarla contra una pared y luego contra la cama. Una vez que ella estaba en el suelo, sacó su arma reglamentaria y la amenazó con matarla o con suicidarse, mientras simulaba con la pistola.

«Yo empecé a gritar, mis hijos fueron testigos de todo lo que pasó y cuando intenté agarrar mi celular me pegó una trompada. Me sacó el celular y se inclinó para mirar por el pasillo, ahí lo empujé y cerré la puerta, pero como tenía todo abierto entró por la ventana», indicó.

Entonces, Martínez continuó amenazándola de muerte y, en cuestión de segundos, tomó a sus hijos y escapó hacia la casa de su hermano, que solía dejarle las llaves de su vivienda, ubicada frente a la suya con un patio de por medio.

«No sé cómo hice para escaparme de ahí pero me metí en la casa de mi hermano y uno de mis nenes me dijo que nos escondiéramos en el baño, porque si nos veía nos iba a matar. Fueron segundos, esperé y él se fue como si nada hubiera pasado, cuando llegué a hacer la denuncia, él me estaba denunciando a mí», aseguró. Luego contó que sus compañeros policías lo metieron en un calabozo para «resguardarlo» porque su familia había salido a buscarlo.

EL ENCUENTRO CON ÚRSULA

Miranda también contó que Úrsula, sabiendo que ella ya lo había denunciado, intentó contactarla por Instagram tres días antes de ser asesinada pidiéndole una conversación personal. De este modo, se encontraron y charlaron durante una hora.

«En ese tiempo le llegaron como 100 mensajes de él, preguntándole qué hacía conmigo, diciéndole que la iba a matar, ella tenía todas las pruebas», dijo, y recordó que, antes de despedirse, la joven asesinada le dijo: «Si me pasa algo, ya sabés quién me mató».

Martínez, que estaba de licencia en la Bonaerense con carpeta psiquiátrica, está detenido en la Alcaidía Penitenciaria de Junín acusado del delito de «femicidio agravado por alevosía y ensañamiento».

Cabe recordar que Úrsula fue hallada el lunes 8 de febrero cerca de las 20.30 asesinada a puñaladas entre unos pastizales en un campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. El femicidio fue descubierto tras un alerta al 911 de un tío del propio imputado, quien refirió que creía que su sobrino había matado a una joven porque éste le confesó en un llamado que «se había mandado una cagada».

Al llegar al lugar, la policía encontró a la chica asesinada y al hombre malherido, ya que después del crimen se clavó el arma homicida en el abdomen. Martínez intentó escapar a pie por los pastizales, pero fue reducido y quedó apresado.

Úrsula había denunciado en varias oportunidades a su ex novio por amenazas y violencia de género. Asimismo, existía una medida de restricción perimetral que el violento había violado dos días antes del crimen.

En este marco, ayer por la tarde el presidente de la Nación, Alberto Fernández, recibió a los padres de la joven asesinada y les prometió visitarlos en Rojas. Además anunció que este sábado pondrá en marcha el Consejo Federal para el Abordaje de Femicidios, Travesticidios y Transfemicidios y convocó a todos los gobernadores a poner todos los esfuerzos “para llevar adelante las medidas y las transformaciones que son necesarias y a construir así, una Argentina unida contra las violencias de género”.