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HABLAMOS CON UN MASÓN

La Plata, una ciudad hecha por masones

Un 19 de noviembre de 1882 La Plata era fundada por el entonces gobernador, Dardo Rocha, con la intención de dotar de una capital a la provincia de Buenos Aires. Es la única ciudad de la Argentina que fue planificada: diseñada y proyectada urbanísticamente por el ingeniero Pedro Benoit, su trazado y edificios cuentan con una gran simbología masónica. Con motivo del 138° aniversario de la capital provincial, Oeste Platense dialogó con Carlos Alejandro Cebey, perteneciente a la logia 19 de noviembre.

La Plata es una ciudad relativamente moderna: fue la primera en incluir diagonales en su trazado y en considerar la planificación estratégica. Los arquitectos y constructores que le dieron vida fueron mayormente masones que llevaron a cabo una importante labor en las logias de la ciudad. Actualmente, hay alrededor de diez logias que llevan a cabo tareas en beneficio de La Plata. Cebey, pertenece a la 19 de noviembre desde el 2009.

 

¿Cómo se empezó a interesar en la masonería?

Me interesé por mi formación. Yo soy maestro normal nacional así que todo el tema del laicismo, de Sarmiento y de las maestras normales siempre fue parte de mi bagaje personal y eso se potenció porque después me dediqué a la temática educativa, fui Consejero General de Educación de la provincia y siempre estuve vinculado a todo lo que fueran propuestas del laicismo. Y por algunos contactos solía ser invitado a hablar en algunas logias masónicas.

Es muy raro que uno conozca gente masona. ¿Por qué?

– Lo que pasa es que hay un perfil de librepensadores y de laicistas que suelen encontrarse en unos espacios no necesariamente masónicos. Así fue como me conecté con la masonería. Primero fue con una logia de Mar del Plata que me derivó a una logia de acá, que no es en la que estoy. Fui iniciado en la Nº80, que se llama La Plata y es una de las logias fundadoras, junto a la Nº79, Luz y Verdad. Ahora estoy en la 19 de noviembre que es nueva, aunque en realidad  existió hace muchísimos años.

Un dato interesante es que el escudo de la ciudad es la medalla de la logia La Plata 80. Cuando vas al Palacio Municipal y ves ese gran vitreau que tiene el escudo, esa es la medalla de La Plata 80.

¿Las logias estuvieron involucradas en lo que fue el trazado de los planos?

Exactamente, particularmente la logia La Plata 80, que es donde estaba Dardo Rocha (fundador) y Pedro Benoit (ingeniero). Participó de la fundación, por eso cuando se abrió la piedra fundamental había un baúl de plomo que tenía dentro medallas de logias masónicas que hoy están conservadas en el archivo histórico Dardo Rocha.

 

La Catedral y Plaza Moreno vistas desde el Palacio Municipal.

 

Fue la única ciudad planificada de la Argentina, ¿no?

Así es, fue la única ciudad pensada. Y con un agregado: que cambió el diseño que venían teniendo las ciudades. Nosotros estábamos acostumbrados a que nuestras ciudades se fundaran con el viejo damero de los españoles, sin diagonales. La mayoría de las ciudades de la provincia de Buenos Aires no tienen diagonales, porque son antiguas. En San Nicolás, mi pueblo, que es del año 1747 , todo creció alrededor de la plaza y con cuadrados, sin diagonales. Las diagonales empezaron a aparecer con el diseño de La Plata y se extendieron después a otras localidades del interior. Por ejemplo, Intendente Alvear de La Pampa las tiene, no con la prolongación que tienen las de La Plata pero las tiene, al igual que Progreso, en Santa Fé.

¿Para qué fin fue pensada la ciudad?

Con la pretensión de que fuera capital de la provincia de Buenos Aires, ya que se encontraba sin espacio para su propio poder legislativo ni para su Suprema Corte de Justicia, ya que funcionaba todo en la capital nacional como si fuera una sola jurisdicción. Por eso, el eje fundamental empieza en el Ministerio de Seguridad y termina en la Catedral de Plaza Moreno, atravesando varias instituciones importantes: la Casa de gobierno, la legislatura, el Teatro Argentino, la Municipalidad y por último la Catedral. También la Suprema Corte de Justicia un poco al costado, ahí por 13 entre 47 y 48, esa manzana no está lejos del eje fundamental. Más allá de las pretensiones de Dardo Rocha de ser presidente de la República, el objetivo era que Buenos Aires tuviera su capital.

 

Pasaje Dardo Rocha.

 

¿Qué hacían las logias en ese momento? ¿Estaban involucradas en la vida política?

Eran un espacio de reflexión donde fuera de los trabajos masónicos se intercambiaban criterios. Es lo que hoy en la Legislatura o en la Cámara de Diputados de la Nación se puede considerar como los pasos perdidos, esos momentos antes y después de los trabajos masónicos donde los miembros de logia intercambian criterios sobre diferentes temas, porque en realidad la política partidaria no puede entrar a la logia. Entra la política en el sentido más amplio, pero no la identificación ideológica de cada uno de nosotros.

¿Es cierto que las facultades se situaron en el este a propósito?

Claro, porque por el este sale el sol. Es la luz de la sabiduría.

¿La municipalidad y la Catedral tiene alguna explicación respecto a su posición?

La municipalidad y la catedral están hacia el poniente, hacia donde se va el sol, hacia la noche. El cementerio también está bien hacia el poniente, aunque está al sudoeste. Está fuera del ámbito de la ciudad inclusive. El occidente es la oscuridad, el oriente es la luz. Los masones buscan la luz, y depositan en la razón la búsqueda de la sabiduría, por eso esta referencia a la Universidad. Se supone que la Universidad para los masones en aquel tiempo, y para la sociedad hoy, es el lugar donde está la mayor concentración de sabiduría científica.

Varios edificios de la Universidad están situados en el Bosque, que cumple la función de oxigenar; una cuestión no menor. La Argentina venía de la fiebre amarilla, que se transmitía muy fácilmente por la falta de previsiones sanitarias en el diseño de las ciudades, entre otras cosas. Por eso hay tantos árboles y las cuadras se hicieron con una determinada orientación; las diagonales también ayudan a que circule el aire. Se pensó todo, inclusive se pensó que las cuadras del centro alrededor del eje fundamental fueran más cortas que las cuadras que están a la altura de 66 y 7, por ejemplo, fuera de la zona céntrica. Algunas cuadras son más cortas porque estaban pensadas para la circulación a pie y las largas para ser transitadas a caballo o con carruaje.

 

Palacio Municipal.

 

El Cementerio.

 

¿Cree que actualmente la ciudad está lejos de lo que fue pensada para ser?

Sí, la planificación estratégica de la ciudad quedó en manos de la posibilidad de lotear o no determinadas fracciones de campo. Cuando se lotea antes de tener los servicios se genera un conflicto de desarrollo urbano importante. Pensándolo contrafácticamente, quizá el abandono de modelo de planificación estratégica explique las limitaciones que presenta fundamentalmente el Gran La Plata. En ese sentido estamos en deuda.

¿Por qué cree que la masonería es hasta el día de hoy una actividad de la que poco se sabe?

Porque la masonería es discreta. No nos paramos en la esquina con una mesita a hacer propaganda, nosotros creemos que el que tiene interés de intentar entrar lo hará y una vez que lo haga encontrará o no lo que está buscando. No es una actividad masiva, lo que no significa que no se tengan actividades hacia afuera. La mayoría de las logias de La Plata, que son más de diez, realizan actividades públicas de difusión inclusive en espacios institucionales como lo es la Municipalidad.

Yo suelo decir ‘no andamos tocando timbre los fines de semana’, aunque por ahí estemos vestidos con algún tipo de rigurosidad a la hora de reunirnos pero no hacemos de la propaganda de la preocupación. Sin embargo, los viejos diarios de La Plata, que se pueden ver en la hemeroteca de la Universidad, recogían la publicidad de las actividades de las logias, tanto anticipándolas como dando cuenta de lo que se realizaba. Tanto secreto no había. En realidad la masonería ha sufrido persecuciones por parte de los modelos más autoritarios, y después del golpe del 30’ eso tuvo sin lugar a dudas un efecto en la masonería argentina en su conjunto.

 

Estación de trenes.

 

¿Qué tipo de actividades llevan a cabo hoy los masones, pensando en la ciudad?

Cada uno de los masones impulsa en sus logias algunas iniciativas que nosotros llamamos “filantrópicas”. Por ejemplo, en la logia 19 de noviembre impulsamos desde hace tres años un proyecto que se llama «filtro de arena lento» que sirve para purificar el agua de las escuelas y que se está aplicando en algunas escuelas de la provincia de Buenos Aires y en algunas de La Plata.

Sirve para purificar el agua de los pozos porque no todas las escuelas están conectadas a la red de agua potable. El filtro de arena lento es un avance, una experiencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la que no corresponde pagar royalty ni ningún tipo de patente, de modo que está disponible para cualquiera, inclusive para el que quiera purificar el agua de su casa. Estas son algunas de las iniciativas que las logias han tenido y tienen, además del acompañamiento a algunos comedores y merenderos con aportes en mercadería y máscaras plásticas, que hemos distribuido mucho en el interior del país, particularmente en la zona de Santiago del Estero, Córdoba, Corrientes, Santa Fé y Rosario y particularmente en hospitales públicos.

¿Cada cuánto se juntan normalmente? Me imagino que la virtualidad les cambió todo

Cada 15 días. Ahora, que estamos trabajando virtualmente, es un desafío porque la diversidad de edades hace que no todos seamos duchos. Pero es una experiencia importante porque a mí me ha permitido con hermanos de México, de Colombia, de Cuba, de Venezuela, de Perú, y recibir información casi instantáneamente de lo que está pasando. Por ejemplo, ahora estoy en contacto con un hermano peruano, en donde se está produciendo una crisis institucional, así que tengo información de primera mano. Nos da la posibilidad de contactarnos fuertemente con otros lugares.

¿Cómo definirías ser masón?

Ser masón es un compromiso personal. Es como mirarse en el espejo y  ver si lo que uno dice se parece a lo que uno hace, esta es la cuestión. Es un espacio de perfeccionamiento personal donde cada uno maneja los tiempos y los modos porque hay una amplia libertad de pensamiento.

Mi logia se caracteriza por tres elementos básicos: cantidad, calidad y diversidad. Cantidad, porque no queremos ser una logia pequeñita; calidad porque miramos bien quién viene, no importa si tiene título universitario o no, lo que importa es si tiene ganas de mirarse hacia adentro; y la diversidad porque no queremos ser muy parecidos unos a los otros, porque eso te genera una cuota de la famosa zona de confort. Nos desafiamos permanentemente con esa zona de confort: somos de todas las ideologías, concepciones y religiones. Sin embargo, compartimos algo que para nosotros es muy importante que es la tolerancia, y que esta muy vinculada a la aparición de la masonería allá por 1700. En plena guerra religiosa la logia era el único lugar donde protestantes y católicos o calvinistas se podían juntar sin matarse. Esa cuestión de la tolerancia es muy importante.

¿Cuántos masones hay en La Plata?

En La Plata somos alrededor de 200, con seguridad. Y en la República Argentina somos cerca de 8000. Hay en todas las provincias. En nuestro país tenemos un fenómeno muy interesante que no se da en otro y es que ha bajado el promedio de edad. La edad promedio de los masones estaba entre los 50-60 y hoy está entre 35-50, que es un muy buen indicador para el futuro. Señala que es un espacio interesante para la gente joven, inclusive conozco a algunos de 22, 23 años que están y que presentan un gran desgano respecto de otras instancias de participación.

 

Plaza San Martín.