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Miércoles, 21 de octubre de 2020
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TENSIÓN

Mapuches ocuparon un campo en Río Negro: dicen que es «tierra ancestral»

Una comunidad mapuche tomó un campo en Río Negro alegando que es «tierra ancestral». Los propietarios del predio, que se encuentran cercados dentro del mismo, iniciaron una denuncia judicial que recayó en la fiscalía de Francisco Arrien.

El nuevo conflicto en la Patagonia se registró en el paraje El Foyel, ubicado 35 kilómetros al norte de El Bolsón y 57 al sur de Bariloche, cuando miembros del lof Gallardo Calfú entraron a un campo, propiedad de la familia Soriani.

«Hemos vuelto a nuestro territorio ancestral ubicado entre el arroyo Coronel, el cerro Fortaleza y el Río Foyel, parte de la tierra del Wallmapu en la zona del hoy llamado paraje El Foyel», manifestaron los mapuches a través de un comunicado.

En declaraciones radiales, Martín Soriani denunció que los mapuches los «tienen totalmente sitiados» en la propiedad: «No podemos salir a la ruta porque no nos dejan salir», y agregó: «No son mapuches, la mujer que se llama Blanca dice que es propiedad de su familia y me dicen que debo ir a la Fiscalía a presentar los título de propiedad. Es un despropósito que en la justicia nos equiparen al mismo nivel que los usurpadores: estos campos los compró mi padre en 1984″.

Tras remarcar que presentaron toda la documentación que avala sus derechos sobre el campo, el supuesto dueño legal se quejó de los tiempos de la justicia: «Mientras tanto, hoy es viernes y no podemos salir, deberemos quedarnos encerrados».

En el comunicado difundido por la comunidad originaria, se indica que el conflicto se originó hace cuarenta años, cuando Miguel Arturo Soriani, quien trabajaba en un aserradero de El Foyel, conoció a Sixto Gallardo Calfú, quien fue «despojado del territorio mediante una estafa».

En esta línea, afirmaron: «Como mapuches conscientes de nuestro origen tenemos la necesidad de re habitar y desarrollarnos dignamente en el mismo, fortaleciéndonos desde nuestra espiritualidad, con las fuerzas del lugar que siempre estuvieron».

Finalmente, los miembros de la comunidad nativa aseguraron que «resistirán» ante «la embestida terrateniente y cualquier atropello por parte del Estado».