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SEGUNDA OLA

Para Orduna restringir las actividades nocturnas es una “medida cosmética”

El infectólogo Tomás Orduna calificó ayer como una “medida cosmética” restringir actividades nocturnas desde la medianoche y pidió que se hagan efectivas desde las 20. En tanto, médicos intensivistas advirtieron sobre la “notable gravedad” que afecta al sector.

Miembro del comité de expertos que asesora al Gobierno, Orduna se refirió a la posible ampliación de las restricciones en las actividades nocturnas desde la medianoche.

“No me mueve el amperímetro entre las dos de la mañana y las doce de la noche, me parece que son medidas cosméticas”, dijo. Además, sostuvo que para que la medida sea efectiva las restricciones deberían regir “desde las ocho o nueve de la noche”.

“Si dejamos esto como está (sin restricciones), para fin de mes podemos tener 45.000 casos en un día”, advirtió Orduna. Conjuntamente, puntualizó que “el derrame” de contagios se va a producir “en casos críticos, graves, terapia, muertes, en definitiva, esto hay que pararlo”.

Según el especialista, los próximos diez días serán claves para frenar la pandemia y evitar que se desborde como ocurrió en Brasil.

En esta línea, citó al microbiólogo español Emilio Bouza, quien aseguró que España desoyó las advertencias de Italia para tomar medidas tempranas y “perdió los diez días necesarios para parar lo que después no pudieron parar”.

 

MÉDICOS PIDEN RESTRICCIONES 

En sintonía con las palabras del infectólogo, médicos intensivistas describieron la situación en el sistema de terapia intensiva y pidieron restricciones para “limitar la velocidad de contagio” y enfrentar la segunda ola de coronavirus.

“Estamos frente a una situación de una notable gravedad, estamos con un crecimiento explosivo en el números de contagios, sin ninguna medida por parte de los gobiernos, y por otro lado el comportamiento social, que parece ignorar que estamos en la peor parte de la pandemia”, dijo Arnaldo Dubin, miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI).

Al hablar por El Destape radio, Dubin, Jefe de Terapia Intensiva del Sanatorio Otamendi, aseguró que existe un “cansancio terminal de los trabajadores” de la salud. “Estamos agotados, exhaustos anímica y físicamente, no es un sentimiento, esta fatiga impacta directamente en nuestro rendimiento”, afirmó.

Asimismo, Guillermo Chiappero, vicepresidente de la SATI, agregó que frente al aumento de casos “nos vemos nuevamente en tensión para poder satisfacer la demanda de los pacientes Covid-19”. “Si la segunda ola es gigante, no habrá capacidad de atención que aguante”, advirtió.