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Pospusieron un juicio a un acusado de abuso en la Armada y la víctima pidió rever la decisión

El juicio oral y público a un suboficial principal de la Armada Argentina acusado de abusar sexualmente de una marinera dentro de la Base Naval Ushuaia en 2013 fue pospuesto para mayo de 2024, por lo que la víctima pidió la revisión de esa medida y que "se haga justicia lo antes posible".

El caso involucra al suboficial Reinaldo Cardozo, de 56 años, a quien le imputan el abuso de una mujer de 32 años (tenía 25 al momento de los hechos) que como consecuencia de ello perdió el empleo, la casa, la cobertura social y debió someterse a un tratamiento psiquiátrico y psicológico para superar lo sucedido.

Según especialistas, la causa puede sentar un precedente histórico porque "ventila hechos sucedidos dentro de una institución militar, pone en juego los códigos de silencio entre miembros de la fuerza y echa luz sobre la violencia de género en ámbitos castrenses", explicaron fuentes jurídicas.

El Tribunal de Juicio en lo Criminal de Ushuaia fijó una primera fecha de juicio para el 29 de junio de 2020, pero debido a las restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus, suspendió el inicio de las audiencias.

Los jueces Alejandro Pagano Zavalía, Maximiliano García Arpón y Rodolfo Bembihy Videla resolvieron ahora una nueva postergación, pero hasta el 16 de mayo de 2024, cuando se cumplirán 11 años de los presuntos abusos.

"Lucía", como pidió que se la identifique para resguardar su verdadero nombre, asegura que batalló durante siete años hasta lograr que la justicia procesara a Cardozo por los delitos de "abuso sexual simple en concurso ideal con abuso sexual agravado con acceso carnal y por pertenecer el imputado a una fuerza de seguridad, los que concurren idealmente con el delito de amenazas coactivas y mediando violencia de género".

"Se me va la vida esperando justicia. Me costó mucho romper las cadenas del silencio para poder denunciar lo que me pasó. Fueron años de lucha y padecimientos, tanto físicos como psicológicos, que tuve que atravesar", contó.

La mujer explicó que con su abogada, Sofía Barbisan, realizaron una presentación para solicitar que se adelante el juicio y no tenga que esperar otros tres años.

"Me genera una angustia tremenda saber que este abusador sigue libre, viviendo una vida normal y en actividad dentro de la Armada, donde yo sufrí su violencia y también la violencia institucional. Confío plenamente en la justicia fueguina, y por ello pido a los jueces que revean esta situación", sostuvo la ex marinera.

También dijo que solicitó la intervención del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, y del director nacional de Políticas contra la Violencia Institucional, Mariano Przybylski.

"Necesito que mi caso siente un precedente dentro de las fuerzas armadas, que se termine la violencia de género y la violencia institucional. Y también quiero justicia y tranquilidad", expresó Lucía, que sigue viviendo en Ushuaia junto a su hijo de 18 años y tiene otro empleo.

La mujer admite que pertenecer a la Armada era su sueño, pero que después de los abusos, todavía siente "pánico" cuando ve un uniforme militar. "No puedo evitarlo. De hecho junté toda mi ropa militar y la tiré a la basura. Necesito cerrar esta etapa", concluyó.

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