La CiudadPolicialesDestacada
CASO SIDDERS

Raúl Sidders, el ex cura del San Vicente de Paul, irá a juicio oral

En las últimas horas se confirmó que habrá juicio oral para Raúl Sidders, el ex sacerdote del colegio San Vicente de Paul, imputado por abusar reiteradamente de una alumna. Se prevé que su defensa, a cargo de Marcelo Peña, apelará el fallo.

 

 

Este lunes, el juez de Garantías Agustín Crispo hizo lugar al pedido del fiscal Álvaro Garganta y elevó el expediente para su debate público. No obstante, se trata de una medida que aún no está firme, ya que la defensa, a cargo de Peña, podrá apelar.

Raúl Anatoly Sidders, quien fuera guía espiritual del colegio católico entre 2002 y 2019, está procesado por el delito de "abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y circunstancias de realización".

La denunciante es una mujer de 28 años cuyo pseudónimo es Rocío. Su testimonio incentivó a ex alumnos de la institución a confesar abusos y acciones inapropiadas por parte del cura en redes sociales.

 

 

En 2013 había sido condenado por el Instituto Nacional Contra la Discriminación (INADI) por tratar a mujeres que se habían manifestado frente a la Catedral en contra de la violencia de género de "loquitas" y "yeguas" en su programa televisivo Ave María Purísima.

El fiscal Álvaro Garganta dio por acreditado que los abusos se cometieron entre los años 2004 a 2008, hechos que provocaron “un grave daño en la salud mental” de la menor de edad que concurría al colegio San Vicente de Paul.

 

EL RELATO DE ROCÍO

En el momento en que radicó la denuncia penal, Rocío contó a este medio: "A partir de los 11 años empezó a acosarme. En invierno, adelante de todos, me hacía poner mis manos en los bolsillos de su sotana porque decía que yo tenía las manos frías, y me hacía sentir su erección [...] Nos hacía confesarnos a solas en la capilla. Ahí me empezó a preguntar si había visto alguna vez a mis papás tener relaciones sexuales, si había visto a mi papá desnudo, si sabía lo que era un pene".

"A los 12, cuando yo estaba en sexto grado, empeoró. Me preguntaba si sabía masturbarme y como le decía que no, me explicó con sus dedos, sin tocarme, cómo tenía que hacer. Después me dijo que si no quería masturbarme tenía que saber complacer al hombre al menos a través con una felación. Le pregunté qué significaba eso, no sabía. 'Chupar una pi..', me dijo", relató.

Asimismo, la sobreviviente recordó: "Me explicó con su lengua y su mano cómo hacer una felación. Eso no me lo pude olvidar nunca más [...] Me volvió a preguntar si me había masturbado y le dije que no, entonces me propuso enseñarme a mí y a un alumno a tener relaciones sexuales, que nos iba a indicar todo mientras lo hacíamos. Me largué a llorar y le pedí que por favor no lo hiciera".

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mas en:La Ciudad