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UNA GUÍA PRÁCTICA

Teorías conspirativas: qué son y cómo combatirlas

En nuestra era de la posverdad y las fake news, las teorías conspirativas proliferan a toda velocidad. Stephan Lewandowsky y John Cook, de las Universidades Bristol y George Mason, publicaron recientemente un breve manual en varios idiomas explicando por qué son tan efectivas, qué las caracteriza y cómo debemos enfrentarlas.

¿Por qué funcionan tan bien?

Sensación de impotencia: Las personas que se sienten impotentes o vulnerables tienen más probabilidades de respaldar y difundir teorías de la conspiración.

Lidiar con las amenazas: Las teorías de la conspiración permiten a las personas lidiar con eventos amenazantes enfocando la culpa en un conjunto de conspiradores

Explicación de eventos improbables: Las teorías de la conspiración actúan como un mecanismo de afrontamiento para ayudar a manejar la incertidumbre.

Cuestionar la política convencional: Los grupos conspiranoicos a menudo usan tales narrativas para afirmar que tienen el estatus de minoría.

CONSPIR: las siete claves del pensamiento conspiranoico

Contradictorio: los teóricos de la conspiración pueden creer simultáneamente en ideas que son mutuamente contradictorias. Por ejemplo, creer que la princesa Diana fue asesinada, pero también creer que fingió su muerte.

Ominosas sospechas: El pensamiento conspiranoico implica un grado profundo de escepticismo hacia la explicación oficial. Este grado extremo de suspicacia impide creer en cualquier cosa que no se ajuste a la teoría de la conspiración.

Nefastas intenciones: se asume invariablemente que las motivaciones detrás de cualquier presunta conspiración son nefastas. Las teorías de la conspiración nunca proponen que los presuntos conspiradores tengan motivaciones benignas.

Siempre algo debe estar mal: aunque los conspiranoicos ocasionalmente pueden abandonar ideas específicas cuando se vuelven insostenibles, esas revisiones no cambian su conclusión general de que “algo debe estar mal” y que la explicación oficial se basa en el engaño.

Persecución de víctimas: los teóricos de la conspiración se perciben y se presentan como víctimas de una persecución sistemática. Al mismo tiempo, ellos se ven como valientes opositores enfrentando a los malvados conspiradores

Inmune a la evidencia:  las teorías de la conspiración son inherentemente herméticas: la evidencia que las contrarresta se reinterpreta como algo originado en la conspiración. Esto refleja la creencia de que cuanto más fuerte sea la evidencia contra una conspiración , más deben desear los conspiradores que la gente crea su versión de los hechos.

Reinterpretar el azar: la extrema suspicacia del pensamiento conspiranoico frecuentemente resulta en la creencia de que nada ocurre por accidente. Pequeños eventos aleatorios se reinterpretan como causados por la conspiración y son entretejidas en un patrón más amplio e
interconectado.

¿Cómo lidiar con los conspiranoicos?

Mensajeros confiables: los contra-mensajes creados por ex miembros
de un grupo extremista se evalúan de manera más positiva y son recordados más tiempo que los mensajes de otras fuentes

Mostrar empatía: los enfoques deben ser empáticos y buscar
construir un entendimiento con la otra parte.

Afirmar el pensamiento crítico: los teóricos de la conspiración se perciben a sí mismos como pensadores críticos que no se dejan engañar por una explicación oficial. Esta percepción puede aprovecharse afirmando el valor del pensamiento crítico, pero redirigiéndolo hacia un análisis más crítico de la teoría de la conspiración.

Evitar ridiculizar: al deconstruir o ridiculizar agresivamente una
teoría de la conspiración, o enfocarse en “ganar” un debate, se corre el riesgo de ser rechazado automáticamente.

 

Fuente: Lewandowsky, S. y Cook, J. (2020). Guía Para las Teorías de la Conspiración. Disponible en http://sks.to/conspiracy