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La Plata, 20 de Septiembre de 2020
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Turf platense: abandono y corrupción

A partir del decreto presidencial que estableció el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) el turf debió suspender todas sus actividades. En este marco, cuidadores, jockeys y empleados del Hipódromo de La Plata denuncian que nunca recibieron la ayuda social establecida en el Fondo de Reparación Histórica, a través del cual la provincia subvenciona a la actividad.

Dicho fondo fue establecido por la Ley Provincial del Turf N°13.256 y entró en vigencia en 2004 luego de un acuerdo entre sectores políticos y representantes de la Industria Hípica. Su objetivo es compensar la caída en las apuestas hípicas frente a la proliferación de bingos, quinielas y máquinas tragamonedas, por lo que es financiado con un 9% de lo recaudado por estas. 

Parte de los fondos, que debe destinarse a asistencia social, especialmente en este contexto de paralización total de la actividad, nunca llegó a quienes lo necesitaban. «El fondo se le otorga a las entidades gremiales (Asociación Unificada de Jockeys y Cuidadores, Profesionales del Turf de San Isidro, Unión de Profesionales del Turf de La Plata, Criadores Bonaerenses, entre otras) que tenían que destinar esa plata para lo que es la ayuda social, para asistir a jockeys, cuidadores. Esa plata desapareció», afirmó a Oeste Platense el ex trabajador del Hipódromo local, Marcelo Saracchini«No asisten a sus afiliados. Muchos de ellos perdieron hasta la obra social», agregó.

En este sentido, los afectados por la situación conformaron un frente común para exponer la problemática en redes sociales y concientizar a la población sobre la importancia del turf a nivel nacional, actividad de la que viven 70.000 familias. Buscan que más damnificados sumen al espacio para poder ir a reclamar a Gobernación sin ninguna bandera sindical. 

El frente está conformado por «Catucho» Norteño, Laureano Marchisone, Pablo Bayardi, Juan Manuel Lucidi, Diego Julien, Gonzalo Zelayeta, Marcelo Saracchini, Haras «La Morocha», los entrenadores Juan Carlos Bianchi, Pablo Sahagian y Leonardo Pierro, y los jockeys Facundo M. Coria y Gerónimo García. También está integrado por empleados del Hipódromo y jockeys que, por miedo a represalias y cualquier tipo de perjuicios, prefirieron reservar sus identidades.

Uno de los objetivos de este grupo de autoconvocados es la conformación de una aplicación estatal que ayude a subsistir a los hipódromos en esta situación de pandemia. «Es necesario una app de juego, ya que no puede haber público. Queremos que cubra todo el país y que sea estatal, para mayor transparencia en la distribución de fondos y para que los hipódromos puedan subsistir», explicó Saracchini, que aboga por un turf federal.

A su vez, a raíz de la pandemia la bolsa de premios se vio reducida, por lo que los jockeys pueden corren por un 40% de lo que en el mes de marzo era un premio real. En consecuencia, esta merma repercutió directamente sobre los ingresos de peones, domadores, serenos, veterinarios, parteros, capataces, agrónomos, alambradores, forrajeros, molineros, talabarteros, herreros, transportistas,  cuidadores, veterinarios, vareadores, galopadores, jockeys, clínicas equinas, fotógrafos, periodistas, locutores, entre otros.

En tanto, el único hipódromo habilitado del país es el de Palermo, por lo que quienes no pueden correr en Buenos Aires no perciben ningún tipo de ingresos. La brecha entre Capital Federal y el interior se siente más que nunca.

«Sólo el flete para traer un ejemplar a correr sale de 15.000 a 30.000 pesos, por lo que la gente del interior es la que más sufre este flagelo. Tienen que pagar los gastos de movilidad, el viático para el peón que viaja con el caballo y tiene que atenderlo sí o sí, la comida», se lamentó el ex empleado del Hipódromo platense, y agregó: «Es gente que vive el día a día y no puede afrontar esto. Hay jockeys viviendo de donaciones y colaboraciones. El turf se está desangrando».

Hipódromo de La Plata: irregularidades, abandono y deterioro

El hipódromo de la ciudad se encuentra a cargo de Pablo Oriolo, un administrador general que aún no tiene nombramiento. Las condiciones en las que se encuentra son deplorables, y desde que fue decretado el aislamiento social, preventivo y obligatorio, empeoraron aún más.

«La Plata cuenta con una pista totalmente destrozada. La parte vehícular, que se utiliza para el mantenimiento de la pista, tiene un deterioro de casi el 100%. Los tractores están todos rotos, porque no hubo mantenimiento por parte de la gestión gubernamental pasada, el vallado está todo roto», informó Saracchini.

«Hoy no tenemos tractores, no hay rodillo y tampoco se puede pasar la rastra. Los caballos se resbalan y se desgarran, por ende los jockeys caen y no están cubiertos por el seguro obligatorio que tiene que brindar el hipódromo a través de Provincia Seguros. Hubo caídas que terminaron en fracturas», contó. 

Según pudo averiguar este medio, el peor caso fue el del jockey Héctor Rivero, quien quedó totalmente parapléjico luego de un accidente en la pista porteña en mayo de 2019. No recibió ninguna ayuda por parte de las entidades gremiales y autoridades del hipódromo.